miércoles, 25 de noviembre de 2009

SECCIÓN EMPLEO: Capítulo 1.

"El Currículum: medidas reales"

Hechos:

Un currículum escrito en una servilleta del local al que quieres acceder y entregado casualmente junto con la taza de café vacía, tiene exactamente el mismo resultado que un currículum en folios de 200g en letra Garamond entregado al manager en mano y acompañado por una carta de presentación.

Enviar un curriculum llamado “CV de retrasada con experiencia y sin foto.pdf” puede conseguirte una entrevista.

Detrás de cualquier anuncio con pocos datos se puede encontrar un puesto vitalicio como blanqueadora de dinero.

El formulario de aplicación del McDonalds es cuatro hojas más largo que el de Siemens.

Los currículums de una cara en papel queman a Manager porque ocupan mucho espacio. Prefieren la versión etérea. Cuando lo miras por internet los formularios de aplicación tienen como mínimo 5 folios y tienes que imprimirlo y llevárselo. Contienen información tan relevante como tu raza, tus infecciones de piel más recientes, por qué dejaste la vendimia, cuán disable eres, o si piensas que lo eres y otras cosas imprescindibles para que puedas servir un café.

Conclusiones:

Las formas de conseguir que tu CV parezca tener un valor añadido son infinitas pero insondables. Deja que fluya. Pero si has de cometer un error, procura que no sea en inglés. En cuanto a los datos, prefieren tener mierda en sus tablas desproporcionadas que cosas concretas en tabla ajena. Rellena sin conocimiento. No hay trabajos más importantes que otros. Una buena hamburguesa deja a la altura del betún a un televisor de plasma.

En última instancia siempre puedes recurrir a la corrupción que te espera con los brazos abiertos y a tu cuenta del banco también.

lunes, 16 de noviembre de 2009

SECCIÓN FLASHBACK: Capítulo 1

"Lo que diga la reina"

Esta es la verdadera historia de cómo disolvimos los fraudulentos Peatles para formar los (hasta ahora) fracasados Boasis.

Corría el primer día de octubre cuando Pingo Starr y Peorge Harrison volaban junto con su manager (un perfecto clon de Maribel la de TDS, no la Verdú), camino a tierras más húmedas. Aterrizamos. Pingo llevaba su maletita de gala y su mochila de rayas. Presa de la anarquía, las dejaba vagar libremente por el autobus destrozando sin conocimiento las maletas de un perfecto gentleman inglés.

Arrastrábamos gracilmente nuestros baúles rumbo al hotelazo de 5 estrellas, con la vista bien alta, cuando algo brillante llamó nuestra atención desde el suelo. Era la impoluta dentadura de la Reina, Su Majestad, atrapada en un penique. La acogimos en nuestro seno, como una más y con ella compartimos nuestras lujosas habitaciones de 12 camas primorosamente apiladas.

Nuestra estancia en Liverpool (piscina de hígados) transcurría apaciblemente. Pingo pintaba el nombre de nuestra banda en la batería y Peorge se entretenía probando nuevos peinados más resistentes a la humedad. Sin embargo, al tercer día, toda la paz se rompió con la llegada de un fan acérrimo (a la que llamaremos discretamente "Grupie Gasol").

Breve descripcion de G.G.: ser hermafrodita, sin sujetador, pezones en ristre, ronquidos prominentes, tonelaje excesivo, pelo áspero, mal mirar, tics permanentes, tiros libres sin balon ni canasta, escritura constante 24/7, maleta sustituida por ejército de bolsas...

A partir de aquí todo se precipitó. Consejo de guerra con la reina para decidir nuestro destino aquella noche. Cara nos quedamos, cruz nos vamos. La reina que da la cara. Nos quedamos con una condición: cambio de aposentos. G.G que nos sigue. Nueva noche de terror, ruidos y campo atrás.

La mañana siguiente aprovechamos una ausencia de la reina para comprar los billetes a Banchester. Y que diga lo que quiera.

jueves, 12 de noviembre de 2009

Environment

Una vez sentada la declaración de intenciones de este blog en la anterior entrada, vamos a proceder.
Y así podréis saber cosas de nosotras.
Unas veces escribiremos juntas, otras separadas. Otras no escribiremos.
Veréis como transcurre nuestro día a día en Banchester, una ciudad para perderse y no volver a aparecer.
Haremos todo lo posible por contar cosas importantes que puedan serviros si vais a la gran ciudad del extranjero. Sólo cosas relevantes. Sí, sí. Podeis creernos.

Romper el hielo

Bueno, pues ya está.